Los Juegos Olímpicos y la Espiritualidad de la Consciencia Colectiva
Para mí la Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos es el único ritual en el mundo donde no importa en lo que creas, tampoco lo que pienses, tampoco tu raza, tampoco tu nacionalidad, ni tampoco lo que llevas puesto, y todo lo que realmente importa es estar allí, y ser parte de algo más grande que la vida misma.
Me encanta la sensación de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos, cualquiera de ellas.
Mientras Wayne Gretzky encendía la caldera con la llama en el centro de la ciudad de Vancouver, la imagen de una mujer llena de emoción fue tomada por la transmisión de la televisión internacional.
Los gritos del público crecían mientras el fuego se encendió y todos comenzaban a cantar. El director, sin embargo, mantenía la imagen de la cara de la mujer que ahora comenzaba a llorar de alegría, como si ella no sólo supiera que estaba en la pantalla de millones de personas alrededor del mundo, pero sino como que además sintiera a todos y cada uno de quienes la observaban en la televisión y se conectaran en un nivel de propósito y sentido más profundo.
Año por medio un Juego Olímpico se celebra y una maravillosa ceremonia es preparada por el anfitrión para recibir a todos los atletas de alrededor del mundo que competirán.
Es un ritual de más de tres horas de duración que simboliza la cultura de los dueños de casa y sus buenas intenciones hacia el resto del mundo.
Todas las naciones entran al estadio desfilando en el medio del show; todos aplauden, todos saludan, no hay signos de odio ni quejas.
Para mí la Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos es el único ritual en el mundo donde no importa en lo que creas, tampoco lo que pienses, tampoco tu raza, tampoco tu nacionalidad, ni tampoco lo que llevas puesto, y todo lo que realmente importa es estar allí, y ser parte de algo más grande que la vida misma.
Lo podemos sentir; es una resonancia, una vibración que viaja alrededor del mundo que aquella noche junta a la consciencia colectiva de millones de seres humanos en un ritual que es lo más cercano que tenemos en un nivel global a una verdad conexión espiritual.
Muchas gracias Vancouver por otra maravillosa ceremonia de conexión con nosotros mismos.

