Hoy Celebramos la Muerte
La muerte no se trata de quien se va, si no de quienes se quedan.
La transición de un estado a otro es algo absolutamente natural. En todo momento, la vida y la naturaleza están llenas de transiciones.
Nosotros como Seres Humanos vamos pasando de un instante a otro por disintos estados. Cada uno de ellos dándole paso a otro. Pequeñas muertes ocurren.
La transformación no tiene límites y la identidad de cada persona, cada sociedad, en cada instante se mueve según nuestras decisiones.
Durante la vida los seres humanos morimos infinitas veces sin darnos cuenta. Elecciones que realizamos nos llevan a transformarnos, pasando por pequeñas muertes una y otra vez. El ciclo es infinito y constante.
Mueren los proyectos, los trabajos, las relaciones. Todo es finito y transformable.
Estamos acostumbrados a celebrar los inicios, los comienzos, lo nuevo y lo que florece. Pero tanto nos cuesta celebrar la transformación. Nos olvidamos de dar gracias a lo que fue antes porque sentimos y creemos que no es necesario, pero cuanto cambia la vida cuando nos damos cuenta que todo lo que ha sido, es lo que te ha traido hasta este punto.
La muerte no se trata de quien se va, si no de quienes se quedan.
La muerte es una transformación. Una transformación de la persona que deja este plano, esta tierra, para trascender. Y también es una transformación de quienes compartían con ella. Una transformación del sentido de sus vidas, y del como tendrán que vivir ahora.
Probablemente el vacío que se siente en los primeros momentos sea dificil de llenar, pero no se trata del vacío. Se trata de una misión cumplida. Se trata de los momentos que aquella persona nos dejo. De las risas que tuvimos juntos, de los desafíos que logramos resolver y de los instante que se compartieron, y de las enseñanzas que juntos obtuvimos.
Podemos olvidar la letra de una canción, y perder la memoria de una conversación. Sin embargo es dificil que se vaya de nosotros una enseñanza, una vivencia.
Momentos que nos marcan y que de ahora en adelante podemos celebrar. Celebrar la misión cumplida. Y dar las gracias por cada momento, y todo lo enseñado.
Hoy celebramos la muerte, como el más preciado de los regalos y las enseñanzas. El regalo que has recibido de volver a casa, y la enseñanza que obtendremos al recordarte.

